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Después de 87 años America del Sur tiene el privilegio de acoger nuevamente una exposición del italiano Michele Cascella. Han cambiado muchas cosas en las casi nueve décadas que separan la primera muestra del artista en São Paulo y Buenos Aires, en 1913, de la que hoy presentamos. Es suficiente decir que estas dos ciudades han crecido de manera colosal en este lapso. São Paulo paso de los 239 mil habitantes de los años diez a los 9,8 millones actuales mientras que Buenos Aires prácticamente triplico su población, que hoy se estima en 3 millones. Sobre todo, es la mirada la que ha cambiado. Es culturalmente más adulta y, en lo que se refiere a Michele Cascella, la mediación del tiempo la ha favorecido.
El siglo XX consagró a Michele Cascella como uno de los mayores paisajistas italianos. El artista tuvo una vida prolifica y nos dejó una obra inmensa. Inició la actividad artIstica junto a su hermano Tommaso, bajo la guIa severa del padre, y cuando todavia era un muchacho - tenIa solo 14 años - ya habIa despertado el interés de la critica y del pùblico por Ia calidad de sus trabajos (pasteles y pinturas). Con la misma testarudez continuo hasta el final de una larga existencia. Michele murio en 1989, pocos dIas antes de cumplir 97 años. El y su hermano sorprendieron el Paris de 1909 cuando expusieron por primera vez después de haber conquistado importantes ciudades italianas, entre las que figuran Roma y Milan. Además del dominio técnico y la excelencia del arte demostrados por los dos adolescentes - Michele tenIa entonces 16 aflos - fue la extrema dedicación de Basilio, padre de los prodigios, lo que llamó la atención de la prensa francesa. En este sentido, Giuseppe Bonini, en su cronologla de la vida y obra de Michele Cascella, destaca de manera particular el texto de Amilcare Cipriani, publicado en 'L'Humanité' el 6 de abril de ese mismo aflo:
'Grande pittore egli stesso, ha sacrificato quel che nessun uomo sacrifica, la gloria, per votarsi anima e corpo all'educazione dei due fanciulli e i due fanciulli-prodigio hanno superlativamente risposto agli sforzi giganteschi e possenti del padre titano. Egli è guida, consigliere, amico... egli è stato professore severo, avendo la sforza di sfidare ii loro dispiacere, stracciando senza pietà i disegni mediocri, quando tornavano dalla boscaglia, dalla foresta, dalla montagna, dal mare, dalla campagna, dai pascoli'. Asì escribe el critico.
Cuatro años después de la consagración en Paris, Tommaso y Michele decidieron ir todavIa más lejos. Organizaron dos exposiciones en America del Sur, una en São Paulo y la otra en Buenos Aires. En aquellos tiempos, estamos en 1913, eran pocos los artistas dispuestos a atravesar el océano en un lento y largo viaje por mar para exponer en un continente tan lejano. Probablemente fue el espIritu de aventura lo que llevó a Tommaso a afrontar el mar inmenso (Michele no participó en el viaje) con el objeto de exponer en Brasil y Argentina pasteles y pinturas, suyos y de su hermano. Seguramente también fueron las buenas perspectivas de yenta las que motivaron y dieron fuerza a esta empresa. De hecho, a America del Sur ya habIan ilegado noticias sobre el valor artIstico de los dos jóvenes hermanos y de su reconocimiento por parte del mercado europeo.
La exposición de São Paulo, 1913.
'De gran éxito' es la expresión que resume mejor la repercusión que tuvo la muestra de los Cascella en São Paulo, que contó con una buena respuesta de la prensa desde là inauguración hasta el cierre. El 'Correio Paulistano', diario cle gran difusión en los inicios del siglo XX, destacó de manera particular là apertura oficial de la muestra, que tuvo lugar el 14 de abril de 1913, mencionando a los ciudadanos ilustres que participaron en ella.
'En presencia del Dr. Oscar Rodriguez Alves, secretario de la Presidencia, el Sr. Altino Arantes, secretario del Interior, varios senadores, diputados, periodistas, artistas y numerosos invitados, se inauguró ayer, a las cuatro y media (le la tarde, la exposición de pintura de los hermanos Tommaso y Michele Cascella, que con gran placer se presentó en el Salon de Rua São Bento 85', de esta manera iniciaba el artIculo del 'Correio Paulistano'. 'Noventa y dos son los cuadros expuestos y, entre estos, pocos los que desentonan dentro de la armonIa general de là obra, realmente artIstica, que fue muy apreciada con reseñas ilenas de elogios, a menudo entusiastas, de grandes diarios de Italia y Paris, entre ellos 'Figaro', 'Le Temps', 'Galois'. 'Journal des Débats', 'New York Herald' (edición francesa), como asI también de las más importantes publicaciones del mundo intelectual artIstico de Europa'.
SegUn el diario paulistano se trataba de una exposición original e interesante, sea por là seguridad aclquirida en là difIcil técnica del pastel (casi todas las obras eran pasteles) como - sobre todo - por là forma sugestiva y poética adoptada por las creaciones de los dos jóvenes de Abruzos, 'ingenuos pastores que là naturaleza caprichosa de aquellas áridas regiones ha transformado en artistas verdaderos, sin là mediación de los cursos y là formación académicà, que hoy se comienza a discutir y a contestàr como regla indispensable para todos'.
El prestigioso Salon de Rua São Bento era un centro muy disputado en el ámbito cultural. Se habla convertido en un importante punto de reunion de politicos, aristócratas e intelectuales. En honor a la verdad, el arte no era siempre el tema principal pero ilamaba la atenciOn de los que hoy denominarIamos 'formadores de opinion', personas capaces de consagrar o condenar al ostracismo incluso a los talentos más prometedores. Situado justamente en el centro de una metropolis todavIa provinciana, pero que se daba aires de gran ciudad debido al teatro de la opera recientemente inaugurado, el Teatro Municipal, y con nuevas obras urbanas como la Avenida Paulista, construida para responder a las exigencias de una burguesIa enriquecida gracias al desarrollo extraordinario de la economIa del café, el Salon de Rua São Bento era, por lo menos desde el punto de vista social, un espacio vibrante.
La exposición de los Cascella fue inaugurada inmediatamente después del cierre de otra importante muestra, la de Lasar Segall, pintor y grabador nacido en la ciudad rusa de Vilnius, que se habrIa establecido definitivamente en São Paulo en 1932. La inauguraciOn se realizó el 12 de abril de 1913. Cabe destacar que Tommaso visitó la muestra de Segall, segiin lo mencionado por Vera d'Horta Beccari en su libro 'Lasar Segall e o Modernismo Paulista'.
Tanto la inauguraciOn oficial como el vernissage tuvieron gran éxito y en ellas participO la elite de São Paulo. 'Muy frecuentada e interesante es la exposición de los hermanos Cascella en Rua São Bento 85', escribe el Correio Paulistano. 'Entre los numerosos visitantes destacan el Dr. Freitas Valle, Cyro de Freitas Valle, Antonio de Vergueiro Guimarães, Daniel Ribeiro de Moraes Silva, A. Villares Barbosa, ...' Sigue una larga lista de personalidades entre los que figuran
Freitas Valle, uno de los hombres más influyentes de São Paulo y gran protector de las artes. Freitas Valle organizaba semanalmente veladas artisticas en su residencia, conocida como 'Vila Kyrial'. De él dependian el éxito o el fracaso de las exposiciones programadas. El éxito de los Cascella en São Paulo nos sugiere que el Dr. Freitas Valle les apoyó con entusiasmo.
Incluso después de là inauguración oficial la muestra de los Cascella tuvo gran repercusión por lo que la afluencia de püblico al Salon fue considerable. Los diarios de la época mencionan là presencia de intelectuales, artistas y personas relacionadas con el universo cultural de la ciudad. El 'Correio Paulistano' mencionao las personas más ilustres en una nota del sábado 19 de abril:
'La exposición de los pintores Cascella sigue siendo muy visitada. Ayer estuvieron allI, entre otros, los señores: Dott. Freitas Valle [que probablemente profundizó lo que vio là primera vez], Dr. Roberto Moreira, Dt SimOes Pinto, Carlo Cuoco, Angelo H. Bonfanti, João Guglielmo Netto, Dr. Antonio Piccarolo, el pintor Torquato Bassi, el pintor U. Della Latta, el pintor Nicola di Corsi, Dr. Alceu Prestes, el escultor G. Staraca, el pintor Nic Fabricatore, Gelasio Pimenta, A. Cantü y familia, Cyro Freitas Valle, Sra. Luba Kiabin, Dr. João Pires Germano, Sra. Emma de Corsi, Sra. Giulia Fabricatore, Sra. Fanny Mindlin, Sra. Clélia Serva, Sra. Victoria Serva Pimenta, Dt E. H. Mindlin, Dr. Alberto Bozzoni, Sra. Leonor Supplicy-Bozzoni, el profesor Feliz de Otero, etc.'.
También la crItica fue favorable a los Cascella. En là edición del 13 de abril del diario de mayor prestigio e influencia de là prensa paulista, '0 Estado de São Paulo', se lee: 'En là rápida visita que hicimos a là sala tuvimos là impresión de que las obras de los hermanos Cascella son las más originales de las presentadas ültimamente. Ambos muy jóvenes, han recibido del padre, artista de valor, toda su educación artística. En sus obras, la mayorfa pasteles, se evidencia sobre todo una nota de acentuado sentimiento poético tanto por la elección de los temas como por el modo de tratarlos. Ambos dominan la técnica del pastel y, a veces, logran una fineza de ejecución realmente notable. Seguramente, un crItico exigente podria señalar algunos deslices o faltas en el dibujo, pero no hay dudas de que la impresión dada por el conjunto es casi siempre favorable a los dos artistas de talento por la armonIa general de sus cuadros.
Además, en sus medios de expresión tan caracterIsticos, tan personales, hay una espontaneidad que compensa, segün nuestro parecer, las cualidades y quizás los defectos que la ausencia de una educación artIstica regular podrIa haber determinado. Sin lugar a dudas esto le confiere a la obra de los hermanos Cascella un encanto especial y una originalidad que no es torturada ni rebuscada. Sus cuadros ilenos de sentimiento y de poesIa parecen salir de las manos de los dos artistas como las aguas brotan de los manantiales'. El texto no está firmado, algo comün en la prensa brasileña de los años diez, pero seguramente fue escrito por Nestor Rangel Pestana, que en ese entonces era el responsable de la critica literaria de dicho diario.
Al mismo tiempo, la muestra tuvo un éxito de ventas que probablemente respondió a las expectativas de los hermanos y quizás también del exigente Basilio, padre de los artistas. 'El Sr. Thomaz (sic) Cascella está muy satisfecho por el éxito de Ia exposición, en la que ya se han vendido algunos cuadros', menciona la edición del '0 Estado de São Paulo' del 15 de abril mientras que, el mismo dIa, el 'Correio Paulistano' anuncia y promete: 'Ayer se han vendido varios cuadros, cuya lista se publicará mañana'. Efectivamente, el diario publicó el día siguiente los tItulos de las obras adquiridas sin mencionar el nombre completo de los compradores, limitándose a dar las iniciales.
Dos pasteles sobre papel de los hermanos Cascella - uno de Michele y otro de Tommasso - fueron adquiridos por la Pinacoteca do Estado de São Paulo, de cuyas colecciones todavIa hoy forman parte. El de Michele revela un gran dominio de la técnica si bien obedece a las reglas académicas. De esta manera se puede entrever en esta obra un tratamiento cromático más libre de la influencia impresionista. El paisaje es luminoso y nos da la sensación de atmósfera, de aire libre. José Mindlin, conocido empresario paulista, abogado y bibliófilo, me ha enseñado un pastel comprado a su padre, Ephim Henrique Mindlin durante esa misma exposición de 1913, en la que también compró una hermosa pintura al pastel de Tommaso. Es una obra de caracterIsticas marcadamente modernas. La composición es académica pero los colores, trabajados como grandes manchas de amarillos, rosas y azules, revelan ya aspectos del fauvismo.
La historia del arte brasileño no hace mención de los Cascella en São Paulo, en aquel 1913. Se limita a la exposición de Segall, quizá por la importancia y el significado que ese artista alcanzarIa algunos años más tarde para la pintura brasileña. Para la época la muestra de los Cascella tuvo mayor éxito, vendió más y las reseñas fueron más entusiastas. Es cierto que los hermanos, como nos sugiere la crítica presentaron obras más académicas pero sin lugar a dudas también llevaron a São Paulo creaciones (como el pastel que forma parte de la Colección Mindlin) que denotaban la influencia de las ideas modernistas imperantes en Europa en esa primera década del siglo XX.
Una vez terminada là exposición, Tommaso partiO del puerto de Santos hacia Buenos Aires que, al contrario de là todavía timida ciudad de São Paulo, era en aquellos años là gran metropolis de America del Sur, pudiendo competir desde todo punto de vista con las grandes ciudades europeas. El 14 de septiembre, en la capital argentina, el 'Giornale d'Italia" 'el de mayor difusión entre los diarios extranjeros de America del Sur', dedica una página entera a los 'hermanos Cascella en America', pero el texto se refiere casi completamente al éxito de la exposición paulista. ' ... han expuesto una serie de pasteles y de pinturas al Oleo en São Paulo de Brasil obteniendo un éxito sorprendente. Ha sido una muestra de vanguardia para America del Sur'.
Los ambientes artísticos de São Paulo y Buenos Aires no se alejarán definitivamente del academicismo hasta los aflos veinte pero seguramente là exposición de los hermanos Cascella contribuyó, desde 1913, a la renovación del gusto estético, sembrando algunas semillas modernistas entre São Paulo y Buenos Aires.
La exposición de Buenos Aires, 1948.
Michele Cascella visitarla por primera vez America del Sur en 1948, invitado por la Organizacion Cultural Italo-Sudamericana (Ocisa). La institución requerla su presencia en la inauguraciOn de tres exposiciones suyas en el continente:
una en Buenos Aires, en la Galerfa Van Riel (en el mes de agosto); otra en Montevideo, en là Galería Berro; y la tercera, en el mes de septiembre, en là Renon Galerla de Arte en là ciudad argentina de Rosario. La muestra realizada en là Galeria Van Riel reunIa 37 cuadros al óleo y al temple.
El crítico M. Mezzera, del diario porteño 'Estrella de Italia', elogió enfáticamente là exposición: "Il segreto di questo artista sta nella geniale visione della impostazione del quadro e nella forza di sincerità e d'emozione che il pittore-poeta pone nella ricreazione della natura in linee e colon, avvolgendo le cose rappresentate in un'atmosfera che dà al quadro un valore permanente ed universale.' Además: 'Cascella ... si avvicina nelle sue interpretazioni a una specie di instrumentazione musicale di colore, creando un felicissimo connubio pittura-musica poesia. Talvolta aumenta questa sua 'sonorità' in un improvviso che può arrivare fmo a quell'esplosione di colon puri che costituisce la marcia tnionfale della grandisima tela Anno Santo in San Pietro, dove bianchi ed azzurri, gialli e vermigli si fondono in una mirabile prospecttiva interna del massimo tempio della cnistianità, come se fossero le note degli archi, dei bronzi e dei tamburi di un'immensa invisibile orchestra.'
La muestra uruguaya no tuvo el mismo eco. La critica publicada por el diario 'El Día' de Montevideo el 18 de agosto fue poco favorable a las obras de Michele expuestas en la GalerIa Berro. De todos modos, el artista comenzaba a imponerse en el mercado americano, como habIa sucedido antes en Europa.
En ese mismo año, 1948, Michele expuso por primera vez en la The Mid 20th Gallery, en Los Angeles. Para esta muestra, la primera realizada en Estados Unidos por el artista, Michele fue presentado en el catálogo nada menos que por Giorgio de Chinico. La buena acogida de la crItica americana abrió el camino a un diálogo, que despues fue constante, entre Michele y las instituciones y coleccionistas de Estados Unidos.
Por estos motivos rever la obra de Michele Cascella en este año 2000 es realmente un pnivilegio. Es la ocasión para rendir homenaje a una obra cuyo valor está bien reconocido en el panorama de la producción artIstica del siglo XX. Es ciento que, en algunos momentos, esta obra poderosa y rica de expresión se ha visto empañada por esa fiebre de las vanguardias - algunas de las cuales francamente poco importantes - que se adueñó del grupo 'Novecento'. Hoy, por suerte, se puede remediar el equlvoco afirmando: la obra de Michele no le debe nada a la pintura de los grandes artistas del siglo. |
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